Afinando la impresión + Gama de colores expandida.

Actualizado: may 28


La vida está llena de colores y matices. Como sabemos los colores, pueden dar sensaciones de alegría, tristeza, calma, miedo… todo depende de con qué ojos lo miremos. En una impresión ocurre lo mismo, ya sea un trabajo con muchísimos colores o la impresión con un solo color, según con que ojos lo miremos, la sensación que nos produce puede ser completamente distinta en cada uno de nosotros o incluso con uno mismo en distintos momentos del día o distintos estados de ánimo.

La percepción del color es distinta en cada uno de nosotros, por eso es vital poder medirlo. Todo lo que puede ser medido, se puede controlar. De esta forma, transformamos los colores, un concepto totalmente subjetivo, en números (criterio objetivo), bien sea LAB, LCH, XYZ… para sentar la base de la conversión de colores con los mejores resultados posibles colorimétricos y mejores para la impresión para obtener un resultado que será el mismo para todo el mundo porqué lo podemos medir.


Uno de los mejores métodos de impresión que existe hoy día es la gama extendida y se está demostrando en los muchos años ya que se viene utilizando en la industria de las artes gráficas. Podríamos comparar la gama extendida con la medicina actual, en la cual se ha llegado a un grado de madurez que se puede predecir, curar y prevenir un gran número de enfermedades, sin embargo hay enfermedades que todavía no tienen cura o incluso a veces no se acierta con el tratamiento. Con la gama extendida pasa lo mismo, podemos predecir los resultados, preparar los trabajos y prevenir problemas, pero no todos los trabajos se pueden imprimir y a veces no se acierta con el tratamiento.

Por todo eso es necesario un control lo más estricto posible y se consigue con una buena caracterización de máquina y gestión del color. Se definen los parámetros de máquina que consideramos como estándar, unos parámetros donde nos sintamos cómodos y que sabemos que no fallarán. Luego calibramos, definimos tramas, formas de punto, ángulos, punto mínimo imprimible, curvas de ganancia de punto, colores… y finalmente obtenemos el perfil de color que será la base en preprensa para preparar los trabajos.

Aunque tengamos la mejor calibración de máquina del mundo, los resultados no están garantizados. La clave del éxito es tener claros los límites de la gama extendida, para poderlos controlar o evitar cuando podamos. No todos los colores entrarán dentro del gamut de nuestra impresora y aunque estén dentro en sus distintas tonalidades pueden tener variaciones realmente importantes.



En el ejemplo , tenemos como referencia un color directo degradado y a la derecha la conversión a gama extendida con naranja, magenta y amarillo.


Si bien el sólido está muy correcto, en sus transiciones vemos que la diferencia de color se desvía considerablemente y el naranja y amarillo respiran más que el magenta.


Esto es debido a que el solape entre las tres tintas no es igual y el tono, en este caso, no es lineal en su paso del 100% al 0.


Este fenómeno ocurre más a menudo de lo que parece.



Este es un ejemplo de uno de los límites de la gama extendida, pero deja de ser un problema cuando lo conocemos, lo controlamos y corregimos para igualar los colores en sus distintas tonalidades. En verdad, mantener los colores con un tono lineal es básico para una impresión óptima.



Como observamos en la imagen, puede que tengamos un buen magenta, cian y amarillo pero en sus distintas tonalidades del 100% al 0 es muy probable que no sea lineal. Para mantener un tono lineal de los distintos colores, ya sea CMYK o colores de gama extendida, se debe controlar a través de la curva de ganancia de punto.


Para controlar la linealidad del tono con ganancia de punto hay distintos métodos como por ejemplo una ISO. La ISO 12647-2 define una serie de curvas en función del material y la lineatura con que se imprime para mantener el tono lineal.

Sin embargo este no es el mejor método para asegurar una buena linealidad del tono ya que difícilmente lograremos simular las mismas condiciones con las que la norma ISO ha hecho los test. Existen otros métodos más precisos como por ejemplo calculando la ganancia de punto a través del porcentaje de ΔE. El ΔE generalmente se utiliza para describir la diferencia entre dos colores, pero también puede ser utilizado para calcular la diferencia entre un color y el sustrato. De esta forma podemos mantener un tono estable de un color calculando el porcentaje de ΔE en las transiciones de 0 a 100% donde 0 es el material y 100 es el sólido.



Este método es especialmente indicado para los colores extra de gama extendida puesto que no existe todavía ningún estándar al respecto.

Controlando la tonalidad de los colores lograremos un gamut más amplio, colores más naturales y evitaremos saltos tonales. A través de la preprensa, el impresor podrá imprimir de una forma estable, con unos resultados predecibles y que podamos repetir les veces que haga falta con idénticos resultados. El propietario de la marca, obtendrá el mejor resultado posible de acuerdo con las posibilidades de la máquina y serán unos resultados que podremos medir, por lo tanto iguales para todos.



Eduard Sala

Especialista en preimpresión

eduard.sala@comexi.com


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