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La impresión era perfecta… hasta que laminamos.

Foto del escritor: Dpto. Editorial
Dpto. Editorial
hace 1 día
3 min de lectura

Por qué tinta, film y adhesivo deben entenderse como un único sistema.


Una bobina puede salir de la impresora flexográfica impecable: buen color, registro correcto y tinta perfectamente anclada. Sin embargo, después de laminar aparecen burbujas, túneles o una pérdida de adhesión.


La reacción habitual es mirar hacia la laminadora. Pero que el defecto aparezca allí no significa necesariamente que haya nacido allí.


En una estructura impresa por reverso podemos encontrar:

PET → TINTA → ADHESIVO → PE


En las zonas impresas, el adhesivo no está uniéndose directamente al PET: está trabajando sobre la superficie creada por la tinta.

Y eso cambia el diagnóstico.


Una tinta bien anclada también puede provocar problemas.


Una tinta puede superar perfectamente una prueba de adherencia al film y, sin embargo, presentar posteriormente un bond insuficiente durante la laminación.

No existe una sola unión, sino varias interfaces:

film ↔ tinta ↔ adhesivo ↔ segundo film

Resinas, pigmentos, ceras, aditivos y solventes residuales pueden modificar la superficie sobre la que debe trabajar el adhesivo.

El blanco merece especial atención. Su elevada carga de pigmento y las grandes masas impresas pueden presentar un comportamiento diferente frente al adhesivo.

Una prueba sencilla aporta mucha información: comparar el bond en zona transparente, color y masa de blanco. Si el fallo cambia según la zona, probablemente ya tenemos una pista importante sobre su origen.


Solventless no significa necesariamente «sin solventes».


Aunque utilicemos un adhesivo 100 % solventless, la tinta flexográfica puede transportar solventes residuales hasta la laminadora.


Una impresión aparentemente seca puede conservarlos cuando existen grandes masas, velocidades elevadas o condiciones de secado insuficientes.


La documentación técnica de Bostik identifica los solventes residuales procedentes de las tintas como una posible causa de problemas de bond e interferencias con determinados adhesivos reactivos.


Por tanto, el secado de la tinta también es una variable de laminación.


Corona: las dinas importan


El adhesivo necesita mojar correctamente la superficie.


Una energía superficial insuficiente puede provocar mala humectación y pérdida de adhesión.


Un estudio publicado en 2026 sobre laminación solventless PA/PE analizó simultáneamente temperatura, velocidad, gramaje, tensiones, relación de mezcla y energía superficial. En las condiciones concretas del experimento, la energía superficial explicó el 70,25 % de la variación observada en la resistencia de adhesión.


No significa que ese porcentaje pueda aplicarse universalmente a cualquier laminado, pero demuestra la enorme importancia que puede tener el estado superficial del film.

Además, el tratamiento superficial puede deteriorarse con el tiempo y verse afectado por almacenamiento, contaminación o migración de aditivos.



Delaminación:


Medir la fuerza necesaria para separar un laminado es importante, pero observar dónde se produce la rotura puede resultar todavía más útil.

No significa lo mismo encontrar una separación:

film | tinta que: tinta | adhesivo

o:

adhesivo | segundo film


La norma ASTM F904 establece prácticas para separar las capas de materiales flexibles laminados y evaluar posteriormente su resistencia de unión.


Un valor de bond sin analizar el modo de fallo puede ocultar buena parte del diagnóstico.


Túneles y burbujas no tienen una única causa.


Los túneles pueden estar relacionados con diferencias de tensión entre bandas, rebobinado, taper, curado insuficiente, relación de mezcla incorrecta o un bond todavía demasiado débil.


Por eso una bobina puede salir aparentemente perfecta de la laminadora y desarrollar el defecto horas después.


Las burbujas tampoco significan necesariamente «aire atrapado». Mala humectación, presión de nip, gramaje, incorporación de aire y fenómenos de outgassing pueden producir síntomas similares.


En adhesivos reactivos, además, pegado no significa completamente curado. El bond continúa desarrollándose después de salir de máquina.


Antes de tocar parámetros, investigar.


Cuando aparece un problema de laminación conviene responder primero cinco preguntas:

¿Dónde rompe? ¿Dónde aparece? ¿Cuándo aparece? ¿Qué aspecto tiene? ¿Qué cambió respecto al trabajo anterior?


Film, tratamiento, tinta, solventes residuales, adhesivo, presión, temperatura, tensión y curado forman parte del mismo sistema.


La conclusión es sencilla:


La laminadora puede ser el lugar donde vemos el defecto, pero no necesariamente el lugar donde nació.

Cuando una impresión perfecta comienza a delaminar después de laminarla, quizá la primera pregunta no debería ser «¿qué ha hecho mal la laminadora?».


Debería ser:

¿En qué interfaz comenzó realmente el problema?


Fuentes:
ASTM International — ASTM F904-22: Standard Practice for Separation of Plies for Bond Strength of Laminated Flexible Materials https://www.astm.org/f0904-22.html
Bostik — Laminating Adhesive Products: Troubleshooting Guidehttps:// www.laminatingadhesiveproducts.com/guide/troubleshooting-guide
ChemPoint / Bostik — Troubleshoot Your Flexible Packaging Laminating Adhesive Processhttps://www.chempoint.com/insights/bostik-laminating-adhesives-troubleshooting

 
 
 

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