¿Podemos dejar de utilizar presión para conseguir densidad en flexografía?


FLEXCEL Prime abre una pregunta interesante sobre la relación entre plancha, tape y presión.
Hay una escena que cualquier impresor flexográfico conoce.
El sólido no termina de cerrar. Falta densidad o aparecen pequeños vacíos. La reacción resulta casi instintiva: dar un poco más de presión.
El sólido mejora, pero la trama puede empezar a engordar, los textos pierden definición y aumenta el riesgo de acumulación de tinta.
¿Y si parte del problema no estuviera en cuánto apretamos la plancha contra el sustrato, sino en cómo esa plancha recibe y entrega la tinta?
La llegada de FLEXCEL Prime Plate, presentada globalmente por Miraclon en marzo de 2026, vuelve a poner esta cuestión encima de la mesa.
Conseguir transferencia sin aumentar presión.
La presión es necesaria para establecer contacto entre plancha y sustrato, pero una compresión excesiva puede provocar ganancia mecánica de punto y pérdida de definición.
Por eso el objetivo debería ser conseguir la transferencia necesaria trabajando lo más cerca posible del conocido kiss impression.
Miraclon afirma que FLEXCEL Prime incorpora una formulación optimizada que permite trabajar con menor impresión y proporciona una ventana de funcionamiento más amplia. También incorpora Stay Clean Properties, destinadas a reducir la acumulación y secado de tinta sobre la plancha.
Antes de su lanzamiento, el fabricante asegura haber probado Prime en más de 30 clientes, 14 países y más de 5.000 trabajos comerciales. Son datos proporcionados por Miraclon y deben interpretarse como tales.
La superficie también imprime.
FLEXCEL lleva años trabajando con microestructuras superficiales destinadas a modificar el comportamiento de la tinta sobre la plancha.
El concepto es importante: no se trata únicamente de transportar más tinta, sino de controlarla mejor.
Tecnologías como PureFlexo utilizan patrones superficiales para gestionar la transferencia y limitar determinados desplazamientos no deseados de tinta.
Y esto conecta directamente con otro elemento fundamental: el tape de montaje.
Un tape más blando puede ofrecer mayor amortiguación y proteger mejor puntos y elementos finos frente a una compresión excesiva. El problema aparece cuando necesitamos simultáneamente un sólido potente y una trama limpia.
Aquí surge una combinación interesante:
FLEXCEL Prime + tape más blando + menor presión.
La hipótesis sería sencilla: conseguir que la superficie de la plancha realice una mayor parte del trabajo de transferencia y depender menos de la presión para obtener densidad.
¿Cómo podríamos comprobarlo?
La prueba debería realizarse por etapas.
Primero compararíamos:
FLEXCEL NXH + tape habitual
frente a
FLEXCEL Prime + el mismo tape
manteniendo constantes anilox, tinta, viscosidad, sustrato, velocidad, trama y condiciones de máquina.
Buscaríamos el mínimo kiss impression estable y mediríamos densidad, color, TVI, punto mínimo, textos, reversos y uniformidad del sólido.
Después introduciríamos una segunda variable:
Prime + tape habitual frente a Prime + tape más blando.
Pero aquí no mediríamos solamente cuál imprime mejor.
También comprobaríamos cuánto podemos aumentar la presión antes de que la impresión empiece a degradarse.
Eso nos indicaría la verdadera press latitude de cada combinación.
Que la superficie haga el trabajo
No podemos afirmar todavía que Prime combinada con un tape más blando vaya a proporcionar automáticamente más densidad y menos ganancia de punto. Para demostrarlo necesitamos ensayos controlados en máquina.
Pero la dirección tecnológica resulta interesante.
La flexografía está empezando a trasladar parte del trabajo que tradicionalmente resolvíamos mediante presión hacia la ingeniería de la superficie de la plancha.
Anilox, microestructura, tape y presión forman un sistema y deberían optimizarse como tal.
Porque quizá el mejor sólido no sea el que conseguimos apretando más.
Puede ser el que conseguimos teniendo que apretar menos.
Fuentes:









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