PPWR 2026: las nuevas reglas europeas que ya afectan a los envases impresos.
La nueva normativa europea sobre envases ya se aplica. Reciclabilidad, materiales, tintas y diseño entran en una nueva etapa que afecta directamente a la industria flexográfica.

La industria del packaging acaba de entrar en una nueva fase. Desde el 12 de agosto de 2026 es aplicable de forma general el Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y residuos de envases, más conocido como PPWR (Packaging and Packaging Waste Regulation).
Su objetivo es reducir los residuos de envases, impulsar su reciclabilidad y avanzar hacia una economía circular dentro de la Unión Europea.
Para la flexografía no se trata de un cambio menor. Gran parte de la producción flexográfica está destinada precisamente a envases y embalajes, por lo que las decisiones tomadas durante el diseño, la selección del soporte, la impresión y la conversión adquieren todavía más importancia.
No todo cambia en 2026
Una de las principales confusiones alrededor del PPWR es pensar que todas sus exigencias son obligatorias desde agosto de 2026.
No es así.
El reglamento establece un calendario progresivo. Su aplicación general comienza en 2026, mientras que algunos de los requisitos más importantes relacionados con el diseño para el reciclado se aplicarán posteriormente.
2030 será una fecha especialmente importante, ya que el PPWR establece que los envases deberán diseñarse para ser reciclables de acuerdo con criterios y metodologías que la Unión Europea irá desarrollando.
Posteriormente, a partir de 2035, entrarán en juego requisitos adicionales relacionados con que los envases puedan reciclarse efectivamente a escala.
Por tanto, 2026 no representa el final del proceso, sino su comienzo.
¿Y qué ocurre con las tintas?
Aquí la flexografía entra directamente en escena.
Una tinta puede comportarse perfectamente durante la impresión y proporcionar excelentes resultados de color, resistencia y productividad, pero también debe considerarse qué sucede con ella cuando el envase llega al proceso de reciclaje.
La European Printing Ink Association (EuPIA) lleva tiempo trabajando sobre la relación entre las tintas de impresión y la reciclabilidad.
Dependiendo del material y del sistema de reciclaje, tintas, barnices, recubrimientos y otros componentes pueden influir en la clasificación del residuo o en la calidad del material reciclado resultante.
Esto no significa que las tintas flexográficas convencionales queden prohibidas por el PPWR.
La cuestión es mucho más compleja: debe estudiarse la combinación completa formada por soporte, tinta, adhesivos, recubrimientos y estructura del envase.
Especial atención a los envases alimentarios
El PPWR introduce además límites específicos para determinadas sustancias PFAS en envases destinados a entrar en contacto con alimentos.
Estas restricciones son aplicables desde agosto de 2026 y obligan a prestar todavía más atención a la composición de los materiales empleados y a la documentación facilitada por los proveedores.
Para impresores y convertidores será cada vez más importante conocer exactamente qué productos se utilizan y disponer de información técnica que permita demostrar su conformidad.
La industria ya está reaccionando
Los fabricantes llevan tiempo preparando soluciones adaptadas a una economía más circular.
Un ejemplo reciente lo encontramos en Siegwerk. En marzo de 2026, sus tintas flexográficas UR 62, formuladas sin nitrocelulosa, obtuvieron la aprobación tecnológica de RecyClass para determinadas aplicaciones de envases flexibles de polietileno y polipropileno.
La aprobación no significa que cualquier envase impreso con estas tintas sea automáticamente reciclable. Certifica su compatibilidad bajo las estructuras y condiciones evaluadas.
Y esta diferencia es importante.
No existe una única «tinta PPWR» capaz de convertir por sí sola un envase en reciclable.
Diseñar pensando en el final
Probablemente este sea el cambio más importante que traerá el PPWR a nuestra industria.
Hasta ahora, gran parte del desarrollo de un envase se concentraba en conseguir las propiedades necesarias para proteger el producto, fabricar eficientemente y obtener una impresión de calidad.
Ahora hay que añadir otra pregunta:
¿Qué ocurrirá con este envase cuando termine su vida útil?
Esto obligará a trabajar de manera todavía más coordinada a diseñadores, fabricantes de films y papel, proveedores de tintas y adhesivos, preimpresores, impresores y convertidores.
Una estructura puede ser técnicamente excelente para imprimir y, sin embargo, resultar problemática cuando llega el momento de reciclarla.
Una nueva etapa para la flexografía
El PPWR no supone que mañana haya que sustituir todas las tintas, cambiar todos los soportes o modificar todas las máquinas.
Pero sí marca claramente la dirección que seguirá el packaging europeo durante los próximos años.
Calidad, productividad y coste seguirán siendo fundamentales, pero la reciclabilidad pasa a formar parte de la ecuación.
Para la industria flexográfica comienza así un nuevo desafío: conseguir que un envase no solo imprima bien y proteja correctamente su contenido, sino que haya sido concebido desde el principio pensando también en lo que sucederá después de utilizarlo.
Porque el futuro del packaging ya no termina cuando el envase sale de la impresora.
Fuentes:
Comisión Europea — Nuevas normas sobre envases (12/08/2026)
Comisión Europea — Guía de aplicación del PPWR (junio de 2026)











Comentarios