Adhesivos para montar clichés: la capa que también imprime.
La cinta de montaje hace mucho más que sujetar el cliché al cilindro. Su elección influye en la reproducción de las tramas, la uniformidad de los fondos y la estabilidad del trabajo. Entender qué hace cada componente ayuda a elegir mejor y a evitar problemas en máquina.

En flexografía, cuando una impresión falla, las primeras miradas suelen dirigirse al cliché, al anilox o a la tinta. Sin embargo, entre la plancha y el cilindro existe otra pieza que también condiciona el resultado: la cinta adhesiva de montaje.
No todas las cintas responden igual. Las hay con espuma de diferentes durezas y con distintas combinaciones de adhesivos. También existen soluciones con soporte de película o tejido para aplicaciones que no requieren amortiguación. Por tanto, hablar de «doble cara» resulta insuficiente para definir qué necesita cada trabajo.
Dos funciones distintas: sujetar y amortiguar
Una cinta de montaje con espuma combina dos funciones: mantener el cliché adherido y proporcionar una respuesta mecánica durante la impresión.
Este esquema muestra su estructura básica, simplificada y sin representar los espesores a escala:
Capas, desde el exterior hacia el cilindro | Función |
Cliché de fotopolímero | Contiene el relieve que transfiere la tinta |
Adhesivo del lado del cliché | Sujeta la plancha y permite su posterior desmontaje |
Soporte compresible de espuma | Aporta amortiguación y recuperación |
Adhesivo del lado del cilindro | Fija la cinta a la superficie de montaje |
Cilindro o sleeve | Sostiene el conjunto |
La construcción real puede incorporar películas de refuerzo y otras capas. El protector o liner se retira durante el montaje y no forma parte del conjunto que imprime.
Aquí aparece una distinción fundamental: una espuma más dura no significa que el adhesivo pegue más. La dureza describe el comportamiento del soporte; la adhesión, la unión entre superficies. Son variables distintas que deben seleccionarse por separado.
¿Espuma blanda, media o dura?
Como orientación inicial, las espumas más blandas suelen utilizarse en trabajos donde predomina la reproducción de tramas y resulta especialmente importante controlar la ganancia de punto. Las más firmes suelen favorecer trabajos con mayor presencia de masas y elementos sólidos. Entre ambos extremos existen soluciones para diseños que combinan fondos y trama.
Contenido predominante del trabajo | Punto de partida para la prueba |
Tramas finas y degradados | Espuma más blanda |
Combinación de tramas y fondos | Espuma intermedia |
Grandes masas y sólidos | Espuma más firme |
Esta tabla orienta la selección, pero no sustituye una prueba de impresión. Las propias guías de los fabricantes ofrecen varios grados para equilibrar la reproducción de puntos y la cobertura de sólidos.
Conviene evitar una lectura demasiado automática: «blanda para trama» no significa que la cinta pueda corregir cualquier problema de reproducción. La selección debe valorarse junto con el resto de las condiciones del trabajo.
El espesor también se elige
Dos cintas con una dureza parecida pueden tener espesores diferentes. Y dos referencias incluidas en una misma categoría comercial pueden requerir una lectura más cuidadosa de su ficha técnica.
Por ejemplo, tesa identifica en una de sus gamas una categoría de 500 µm cuyo espesor indicado es de 550 µm. La guía de 3M también distingue, para determinadas referencias, entre espesor de aplicación y espesor objetivo de fabricación.
La categoría comercial y el espesor especificado no siempre son la misma cifra.
Antes de sustituir una referencia, hay que comprobar qué espesor requiere el conjunto de montaje y qué valor declara exactamente el fabricante. Elegir únicamente por color, apariencia o costumbre deja fuera una parte importante de la especificación.
Más adhesión no siempre resuelve el problema
Cuando un borde se levanta, parece lógico buscar una cinta que pegue más. Pero el desprendimiento también puede deberse a suciedad, restos de limpiador, deformación del cliché o presión insuficiente durante el montaje.
Además, interesa distinguir dónde falla la unión:
Qué se levanta | Unión que conviene revisar primero |
El cliché, mientras la cinta permanece adherida | Cliché–cinta |
El cliché y la cinta juntos | Cinta–cilindro o sleeve |
Son situaciones distintas. Los fabricantes ofrecen combinaciones de adhesivos adaptadas a cada superficie y a diferentes necesidades de montaje y desmontaje. Cambiar de referencia tiene sentido cuando se ha identificado qué unión necesita mejorar.
El montaje empieza por la limpieza
Una buena cinta necesita una superficie adecuada. El reverso del cliché y el cilindro o sleeve deben estar limpios, secos y libres de residuos que interfieran con la adhesión.
No basta con que parezcan limpios. Pueden quedar restos de tinta, grasa o productos de lavado. También hay que dejar que el limpiador se evapore antes de montar: el líquido atrapado puede favorecer la aparición posterior de burbujas y levantamientos.
Otro detalle relevante es la temperatura. Cinta, cliché y sleeve deberían encontrarse a temperaturas similares para reducir el riesgo de humedad atrapada entre componentes. El producto de limpieza debe ser compatible con los materiales y seguir las indicaciones de sus fabricantes.
Presionar al montar no es aumentar la presión de impresión.
Los adhesivos sensibles a la presión necesitan un contacto adecuado con las superficies. Dejar caer el cliché sobre la cinta y pasar la mano rápidamente no equivale a realizar un montaje uniforme.
La guía de tesa recomienda aplicar la cinta progresivamente con una espátula o rodillo apropiado, fijar inicialmente el cliché sobre una zona estrecha y controlar el contacto del resto de la plancha mediante el protector. Después, se aplica presión con un rodillo de goma para mejorar la unión.
La presión aplicada durante el montaje busca formar una unión uniforme. La presión de impresión tiene otra función.
No deben confundirse ni utilizarse como si fueran el mismo ajuste.
También conviene evitar que la junta de la cinta coincida directamente con el borde o la junta del cliché, siguiendo las instrucciones de montaje de la referencia utilizada.
Burbujas y bordes levantados: buscar la causa
Algunas cintas incorporan estructuras que facilitan la salida del aire. Son una ayuda para el montaje, pero no eliminan la necesidad de preparar bien las superficies y aplicar presión correctamente.
Como guía de revisión inicial:
Síntoma | Qué conviene comprobar |
Burbujas bajo el cliché | Limpieza, aire atrapado y aplicación uniforme del rodillo |
Bordes que se levantan | Estado del cliché, contaminación y presión de montaje |
Desprendimiento durante la limpieza en máquina | Posible entrada de disolvente bajo los bordes |
Desmontaje demasiado difícil | Residuos previos, promotores de adhesión y adecuación del adhesivo |
Un cliché envejecido o deformado puede presentar más tendencia a levantarse. Asimismo, la entrada de disolvente bajo sus bordes puede perjudicar la unión. En casos concretos, el fabricante puede recomendar un sellado de bordes o un promotor compatible; son medidas específicas, no sustitutos de una buena preparación.
El trabajo termina al desmontar
La facilidad de desmontaje también forma parte de la elección. Una cinta debe mantener el conjunto estable durante la tirada y permitir su retirada con un procedimiento adecuado.
La recomendación general de tesa es retirar primero el cliché y después la cinta, realizando esta última operación lentamente y con un ángulo bajo respecto a la superficie. Los tirones bruscos no forman parte de un desmontaje controlado.
Para comparar referencias en el taller, resulta útil registrar el trabajo impreso, la cinta utilizada, las condiciones de montaje, los defectos observados y la facilidad de retirada. Así, la siguiente elección se apoya en resultados propios.
La mejor cinta de montaje es la que permite imprimir de forma estable, reproducir el trabajo con consistencia y desmontar el cliché correctamente. Su valor se mide durante todo el proceso, no solo cuando empieza a pegar.









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