Flexografía 2026: cinco avances que ya están cambiando la producción

La flexografía lleva años evolucionando, pero algunos de los avances más recientes tienen una característica común: ya no buscan únicamente imprimir mejor, sino eliminar variabilidad del proceso.
No estamos hablando tanto de aumentar velocidades máximas como de conseguir que preimpresión, plancha y máquina tomen menos decisiones por intuición y más a partir de datos.

1. Automatización del ajuste de máquina
Registro, presión de impresión y control de color están cada vez más automatizados. Ya existen flujos donde las planchas se montan y verifican digitalmente y, posteriormente, la máquina establece automáticamente registro e impresión antes de controlar el color durante la producción.
El objetivo es evidente: menos metros de puesta a punto, menos intervención manual y mayor repetibilidad entre trabajos.
2. Una nueva generación de tramados y superficies de plancha
La evolución del cliché ya no consiste únicamente en aumentar resolución.
Tecnologías recientes están trabajando sobre la propia microestructura de la superficie para controlar mejor cómo se deposita y transfiere la tinta. Esko, por ejemplo, ha llevado su plataforma Quartz hasta 4.000 ppi de imagen y microestructuras Q-Cells de muy alta frecuencia.
Paralelamente, continúan evolucionando las tecnologías de tramado destinadas a mejorar sólidos, altas luces y transiciones tonales.
3. La inteligencia artificial entra en preimpresión
La IA empieza a aparecer en lugares bastante menos espectaculares —y más útiles— que generar imágenes.
Se está utilizando para analizar grandes cantidades de variantes de imagen y optimizar parámetros relacionados con la confección de planchas. También empieza a integrarse en planificación, análisis predictivo, detección de defectos y mantenimiento.
La tendencia apunta hacia sistemas capaces de proponer la configuración adecuada en función del trabajo y de las condiciones reales de impresión.
4. La fabricación de planchas también se automatiza
Otra revolución silenciosa está ocurriendo antes de llegar a máquina.
Calibración automática, imposición y aprovechamiento de material, integración entre software y dispositivos de exposición y flujos cada vez menos fragmentados están reduciendo tareas manuales en la fabricación del cliché. En 2026, XSYS y Hybrid Software, por ejemplo, anunciaron una integración dirigida precisamente a automatizar y conectar mejor estas operaciones.
Miraclon también ha incorporado calibración automatizada y automatización del plate layout a su flujo FLEXCEL NX Central.
5. Más calidad con materiales cada vez más difíciles
La sostenibilidad está planteando un reto técnico importante: imprimir con calidad sobre soportes reciclados o con un porcentaje elevado de material PCR.
Los avances recientes en planchas, tramado, tintas y control de proceso están permitiendo obtener resultados que hace pocos años resultaban mucho más complicados sobre estos materiales. En pruebas recientes se han mostrado trabajos de alta calidad incluso sobre películas con contenidos superiores al 90 % de PCR.
La verdadera innovación: controlar la variabilidad
Quizá el cambio más importante no sea ninguna tecnología concreta.
Es la convergencia de todas ellas.
Preimpresión, confección de planchas, montaje, máquina, inspección y control de color están dejando de funcionar como islas independientes.
La flexografía moderna avanza hacia un proceso conectado, medible y cada vez más automatizado.
Y eso cambia también el papel del profesional.
Cuantas más decisiones rutinarias pueda asumir el sistema, más importante será saber qué parámetros controlar, por qué controlarlos y cuándo no debemos aceptar automáticamente lo que propone la tecnología.
Porque automatizar un proceso incorrecto solo consigue una cosa:
equivocarse mucho más rápido.








Comentarios