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La flexografía desafía al huecograbado: una nueva generación de planchas eleva la calidad de impresión.

hace 10 horas
3 min de lectura

La flexografía continúa reduciendo la distancia que tradicionalmente la separaba del huecograbado en trabajos de alta exigencia gráfica. Los últimos avances en la fabricación digital de planchas permiten reproducir detalles más finos, mejorar la transferencia de tinta y conseguir una mayor estabilidad durante la impresión.

La noticia llega desde los FlexoTech Awards 2026, celebrados el pasado 8 de octubre, donde el ecosistema CDI Quartz XPS de Esko recibió el premio a la innovación en la categoría de proveedores.

Un reconocimiento que pone de manifiesto hasta qué punto la tecnología de preimpresión está transformando las posibilidades de la flexografía.  


El secreto está en la superficie de la plancha.


Uno de los aspectos más interesantes de esta tecnología es que no se limita a aumentar la resolución de grabación.

El sistema combina imágenes digitales de hasta 4.000 ppi, exposición LED y unas microestructuras denominadas Q-Cells, capaces de modificar la manera en que la tinta se distribuye sobre la superficie de la plancha.

Estas microestructuras, generadas con una frecuencia de hasta 2.000 líneas por pulgada, buscan optimizar la transferencia de tinta tanto en las masas sólidas como en las zonas tramadas.

¿El objetivo? Conseguir fondos más uniformes, degradados suaves y una reproducción más precisa de los pequeños detalles.  


Más calidad, pero también menos consumo.


La innovación no afecta únicamente al aspecto visual del impreso.

Según los datos comunicados por el fabricante, esta tecnología puede proporcionar:

  • Incrementos de densidad óptica de hasta 0,7 unidades.

  • Reducción de defectos como los pequeños poros en las masas de tinta.

  • Mayor definición en textos pequeños, códigos de barras y degradados.

  • Ahorros de tinta de hasta un 20 % mediante el empleo de anilox de menor volumen, cuando las condiciones de impresión lo permiten.

Son cifras prometedoras, aunque conviene recordar que corresponden a resultados comunicados por el fabricante y que su reproducción dependerá de cada combinación de plancha, tinta, anilox, soporte y máquina.  


¿Significa esto que la flexografía ya supera al huecograbado?


No necesariamente.

El huecograbado continúa siendo una tecnología de referencia en determinadas aplicaciones de packaging, especialmente cuando se requieren grandes tiradas y una elevada uniformidad de impresión.

Sin embargo, la evolución de las planchas digitales está permitiendo que la flexografía alcance niveles de reproducción gráfica que hace unos años resultaban mucho más difíciles de conseguir.

La diferencia es importante: ya no se trata únicamente de imprimir más rápido o reducir costes, sino de competir también en calidad visual.

Y esa evolución abre nuevas oportunidades para los impresores que trabajan con etiquetas, embalajes flexibles y otros productos de alta exigencia gráfica.


La automatización también entra en la preimpresión.


Otro elemento destacado es la integración del proceso.

El sistema combina grabación, exposición LED, tramado y herramientas de automatización para ajustar determinados parámetros según las características del trabajo.

Esta coordinación pretende reducir la variabilidad entre planchas y mejorar la repetibilidad de los resultados.

En la práctica, disponer de una plancha de mayor calidad sirve de poco si cada fabricación presenta diferencias que obligan a realizar nuevos ajustes en máquina.

La estabilidad del proceso es tan importante como la resolución de impresión. 

 

El futuro de la flexografía se decide antes de imprimir


Durante décadas, buena parte de las mejoras del sector se concentraron en las máquinas, los sistemas de registro, los anilox y las tintas.

Hoy, la preimpresión ocupa un lugar cada vez más importante.

La combinación de nuevas tecnologías de grabación, microestructuras superficiales y procesos automatizados demuestra que todavía existe un amplio margen de evolución.

El reconocimiento obtenido por Esko no significa que todas las imprentas deban cambiar inmediatamente sus sistemas de fabricación de planchas.


Pero sí confirma una tendencia: la calidad final de un trabajo flexográfico depende cada vez más de la precisión y el control de todo el proceso, desde el archivo digital hasta el soporte impreso.


Y en esa carrera tecnológica, la flexografía todavía tiene mucho que decir.



Fuentes:  ⁠Labels & Labeling — Premio de innovación CDI Quartz XPS ·  ⁠Esko — Tecnología Quartz · 

 
 
 

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